En la jornada del jueves, un elefante marino hembra salió a la playa, a la altura de la Calle 33, en Mar Azul, y se refugió del sol bajo la casilla del guardavidas. Voluntarios de la Fundación Verdemar se mantuvieron monitoreando al animal, que a última hora comenzó a caminar hacia un complejo y se quedó contra un muro.

Por la mañana volvió a la playa, y por la tarde intentó volver al mar pero la gente no le dio lugar, se refugió bajo una sombrilla por el calor del sol, al no lograr llegar al agua por la presencia de bañistas, que no solo le impedían el paso sino que en algún caso llegaron a agredir al animal, sin ser conscientes del peligro que representa.

Alejandro Herrera, de la ONG ambientalista, explicó «hay que reforzar la prevención, que la gente no la obstruya, que la dejen salir del mar, que la dejen volver a entrar.» El experto afirmó que el animal fallecido «puede llegar a estar afectada por gripe aviar, pero también el hecho de no poder volver al mar colaboró sin dudas.»

Casi en el mismo momento, se produjo una situación con otro elefante en la playa 310, y una familia en una sombrilla no solo no le dejó el lugar libre para salir del agua, sino que lo agredieron para espantarlo. «Falta mucha información, estos animales no retroceden, pesan más de 300 kilos, hay que dejarles la vía libre, mantener distancia», concluyó Herrera.

La Noticia en El Fundador

Comments are closed.