Fachada del inmueble de Avenida 2 y Paseo 134, denunciado por Natalia como escenario del delito

Al día siguiente de las declaraciones de Natalia, el 28 de septiembre del año pasado, un móvil policial se hizo presente en el inmueble que ocupó Federico desde el invierno de 2023 hasta la tercera semana de septiembre de 2024, en avenida 2 y 134.

De acuerdo a lo manifestado por Natalia, Federico había abusado de ella en forma deshonesta la semana previa, pero por el tiempo transcurrido del hecho no fue revisada por el médico legal. De acuerdo a la empleada, durante la tarde del jueves previo, Federico accedió carnalmente de su persona sometiéndola y quitándole la ropa sin su consentimiento, mientras preparaba unos ravioles con salsa bolognesa. Luego del hecho, el dueño de casa la habría amenazado con “dañar a su hija”, si comentaba lo sucedido. “Que al menos la escuchen”, pidió a los agentes de la Comisaría 2a (Sur) de Villa Gesell (sita frente a la parrilla «Choribús») al declarar.

La Comisaría 2a (Sur) de Villa Gesell, donde Natalia radicó su denuncia

El hombre ya no estaba en la ciudad, y en el lugar no encontraron nada sospechoso, pero se llevaron el diario que Federico había dejado sobre la misma mesa de luz que declaraba Natalia, en búsqueda de pruebas que avalaran la acusación.

La Parrilla «Choribús», en 141 y 4

“Y hoy se produjo la unión buscada. Tanto la extrañaba, tanto la necesitaba —se podía leer en el diario— Y lo más lindo es que se produjo luego de leerte mis palabras de amor. Nadie abre las piernas por calentura luego de escuchar amor. No sé qué te impide manifestarlo. Pero bueno, así será. Un saludo en el cachete, un verso, una penetración y otro saludo en el cachete”.

Federico se confundía siempre, había declarado Natalia en la Comisaría, ante el oficial. “Me hablaba del amor que le ponía a la comida, la forma en que remojaba sus legumbres… Increíble. Yo eso lo hacía por ´laburo´, como dicen ustedes» —recordemos que la empleada es de nacionalidad peruana—.

“Sí Nati, no me lo niegues”, se leía en el diario “esta comida está llena de amor, como si hubieras estado cocinando a fuego lento todo lo que vendría después… Freezaría este amor por un año, lo quiero tener doce meses disponible. Nunca había sentido tus lolas tan dulces, tan redondas, tan perfectas como hoy. “. Y tu flujo… tan abundante, tan embriagador…”

“Rayuela, Capítulo 7”, Julio Cortázar, 1963.

“¿Qué no me querés? Me lo dice la comida, me lo dicen tus gestos…¡que hayas querido taparme hoy con la frazada cuando te levantabas de la cama! Como a un hijo, como a un padre, qué sé yo, como alguien a quien querés profundamente lo sentí.

Jorge Luis Borges: ¿Por qué se enamora un hombre de una mujer? “El humor de Borges”, Roberto Alifano, 2014.

“Estoy comiendo el arroz que quedaba todavía de ayer. Está perfecto, a ocho días de su cocción. Sólo tus manos pueden lograrlo. Por eso quiero regalarte el termo o calefón de cocina de aguinaldo. Se te van a agrietar todas a los 50 años. Cuando llegues a esa edad, yo ya voy a tener 80, y voy a querer que me sigas acariciando todo el cuerpo. Bah, estén como estén serán para mí la mejor droga, la planta más dulce”

Sumo “Mejor no hablar de ciertas cosas” año.1985.

“Y no me reclames que esta semana no te escribí tanto, o que no te escribí tan profundo. Ocurre que la semana pasada la angustia corría por mis venas, y esta semana corre amor, corre ternura”.

El Cine Gesell Plaza, en Av. 3 N° 524. Mirá la cartelera de este finde

“Y sí, te quiero en casa. Te venís con tu hija, termina el primario en la Primaria N° 2, de 137 y 7 ¿te va? Yo la llevo todos los días, no hay drama. Y los sábados vamos los tres al cine a ver una peli».

«El cuarto en La Carmencita lo mantenemos, por las dudas. Nunca hay garantías en esto, y hay que tener un escape fácil para no pasarla mal”.

Todo esto le leyó el agente Vásquez en voz alta en la Comisaría 2ª. La policía intentaba dilucidar el grado de consentimiento de Natalia con los hechos que ella misma denunciaba.

“Cómo me voy a olvidar”, Los Auténticos Decadentes, 1997.

“Sí, todo eso es cierto”, terminó Natalia confesándole a Vásquez. “Yo dudaba del equilibrio mental de Federico, pero también reconozco que fui parte. Fue una gran atracción que me provocó el amor prohibido, la diferencia de edad, textos suyos que encontré en Internet cuando venía en el 507”, declaró abrumada.

“Y acostarme con él sí, me acosté algunas pocas veces. Me calentaba, nunca había estado con un hombre tanto más grande que yo y bueno, se dio. Pero con el amor nada que ver. Ni el remojo, ni la cocción, ni el sexo”.

“Desestime la denuncia por favor. Frente a tanta evidencia, la retiro y me disculpo. Simplemente me abrumó que mi patrón se haya tomado las cosas tan en serio”, se sinceró.

De «Ella, de Cuzco a la Carmencita», Alejandro Puga, 2025

Capítulo 4: «Cambio de Rumbo»

Capítulo 3: «En Avenida 2 y Paseo 134»

Capítulo 2: «El Cuzquito»

Capítulo N° 1«El escenario»

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