
– “Y sí, el tipo me gusta”, confesó Natalia a su amiga Marthina un domingo que fueron a ver jugar a San Lorenzo en su estadio Máximo “Tocho” Medina de La Carmencita.
– “No fue desde siempre”, le dijo. “Se fue dando”.
– “¿Pero pasó algo?” Le preguntó Marthina, demostrando malestar mientras miraba como el volante izquierdo de los cuervos geselinos, se retrasaba para cerrar contra la raya al puntero derecho de Juventud Unida de Madariaga.
– “Algo, cada tanto”, le contestó Natalia. “Él dice que está enamorado, que hace mucho no lo sentía. Y yo no sé, será que su fantasía amorosa en el fondo me gusta, me siento atractiva, sexy, y con mucho poder”.
“Pero ojo que no me confundo. Ni con él ni con nadie. Llegué a Gesell engañada y me quedé por amor a este mar, y porque no quiero volver a Cuzco para escuchar los reproches de mi familia. Pero amor hacia un hombre, nunca más”.
- “¿Y el tipo qué piensa de todo esto?” le pregunta Marthina.
“Yo ya quedé sin armas —escribe en su diario Federico, desde 2 y 131, como si escuchara la pregunta—. Natalia tiene el control pleno de mis luces y de mis sombras”.
Los ángeles azules – Nicki Nicole – Otra Noche (2021)
Capítulo 8: La llave inglesa
Capítulo 7: Ella cerraba las hojas de madera de la ventana
Capítulo 6: Las formas del amor
Capítulo 5: La Denuncia
Capítulo 4: Cambio de Rumbo
Capítulo 3: En Avenida 2 y Paseo 134
Capítulo 2: El Cuzquito
Capítulo N° 1: El escenario

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