Con aval oficial, la divisa estadounidense rompió el techo que le había impuesto el Gobierno hace casi un mes y cerró a $1510 para la venta

La cotización del dólar mayorista abrió la semana al alza —como había terminado la anterior—, pero esta vez, luego de ir amagando durante varias ruedas, rompió la barrera de los $1500 que hace casi un mes le había impuesto el propio Gobierno al vender el 28 de julio unos US$146 millones de sus ahorros sólo para evitar que traspase ese umbral.
La divisa mayorista subió y cerró para la venta a $1510 marcando un nuevo récord nominal, tras avanzar $11 (+0,7%) en la jornada y anotar su mayor alza diaria desde el 3 de junio.
De este modo, ya aumentó $25 (o 1,7%) en agosto, tasa que se aproxima a la de la inflación mensual y a la de la tasa pasiva (nivel en pesos); aunque, si se considera todo lo que va del año, ese incremento, que llega a los $55 o el 3,8%, se mantiene muy rezagado respecto de la inflación acumulada, que se acerca al 21%.
Los operadores coincidieron en describir que el billete, que abrió al nivel del cierre anterior ($1499,50), no tardó en acomodarse al alza hasta alcanzar la zona de $1506 antes de, por la fuerza de una demanda sostenida, escalar hasta los $1510 ya mencionados de cierre.
Con ese empuje, el dólar al público subió 1% en el Banco Nación (cerró a $1530 para la venta) y clausuró la jornada ofrecido a entre $1535 y $1545 en los bancos privados.
“Estuvo demandado todo el día y se pudo ver fuerte actividad oficial en futuros”, explicó a LA NACION uno de los operadores.
También el dólar blue, en sintonía con el resto de las cotizaciones, subió cerca de 1%, quedando ofrecido para la venta en $1565 en el microcentro porteño.
