
El DT de la Selección ensaya variantes para el partido del domingo en New York: la banda derecha y el mediocampo concentran las principales incógnitas.
La Selección viene de jugar el mejor partido en la Copa del Mundo. De darle vuelta el resultado a Inglaterra, de llevárselo puesto a puro coraje, pero el coraje que implica jugar la pelota al piso cuando las papas queman. Ese partido se jugó con el corazón y tuvo cinco cambios en el medio para una semifinal que ya es leyenda.
Pero la historia sigue y España e Inglaterra no son rivales similares. El equipo de De la Fuente juega con un 4-3-3, con tres volantes internos que juegan, con Oyarzabal, un centrodelantero moderno -corre y juega-, y dos wines que van hasta el final de cada jugada, con Lamine Yamal con sus gambetas de crack.
Ante este panorama, Lionel Scaloni comienza a trabajar la estrategia para la final. Y en la práctica de este viernes por la tarde -que fue a puertas cerradas- en Nueva Jersey, el DT ensayó algunas pruebas, aunque todavía nada corte definitivo. En principio, el sistema no se tocaría y seguiría el 4-4-2, pero está claro que el entrenador seguramente buscará al menos un par de variantes.
Las dudas y los posibles cambios de Scaloni
Con todos a disposición, la idea es no tocar tanto la estructura. Está la chance que Gonzalo Montiel esta vez le gane la pulseada a Nahuel Molina con la difícil tarea de tratar de contener a Lamine. Por la otra banda será un duelo entre Tagliafico frente a Alex Baena. Y la dupla central, Cuti Romero y Lisandro Martínez no se toca: será un partido de mucha velocidad.
En el medio están las grandes incógnitas: hay dos jugadores que no se tocan. Enzo Fernández y Alexis Mac Allister. Y otro, que salvo alguna idea táctica distinta, también sería de la partida: Leandro Paredes. El tema es quién será el cuarto integrante: si sostiene a Giuliano Simeone o bien le devuelve la titularidad a Rodrigo De Paul, quien ingresó muy bien ante Inglaterra.
Claro que también está la chance que saque un volante interno (por ejemplo Paredes) y que decida reforzar las bandas con dos carrileros de pura cepa, como Giuliano Simeone y Nico González, para intentar que los laterales argentinos no queden desguarnecidos cuando España ataque con los marcadores de punta más los extremos.
Son pruebas que tendrán más precisiones en la práctica de pelota parada que se hará este sábado. Igual, el entrenador seguirá con su rutina: recién les confirmará el equipo a los jugadores en la charla técnica post almuerzo, cuando falten apenas menos de tres horas para el partido.
