Esteban no puede dejar de pensar en que Florencia está cada día más linda. Todas las mañana percibe alteraciones en su cara, sus ojos, su boca y su expresión. Distingue los favorables cambios que muestra su cuerpo, su amabilidad, su astucia y su inteligencia. Hoy con 20 años, 10 meses y 7 días, Florencia está radicalmente distinta a lo que era a sus 19 años. Más llamativo, no obstante, es encontrarla muy diferente a esa mujer que conoció con 20 años y 5 meses. Pero su mayor sorpresa es verla mucho más hermosa de lo que era a sus 20 años, 10 meses y 6 días (ayer concretamente). Las transformaciones son tan profundas y veloces que Florencia debió haber partido de una base muy pobre. A veces Esteban se entretiene (y entretiene a sus sobrinos) dibujando su cara tal como la piensa el día en que cumplió 17 años. Otras…
Subido a un andamio, un hombre pintaba un cartel enteramente amarillo, atravesado transversalmente por una franja violeta. No existían inscripciones acerca del producto que…
A Esteban cada vez se le agiganta más la casa. Se estira y profundiza. Tiene sólo un ambiente que empezó siendo de 30 metros…
Cuando Esteban escuchó las andanzas de su hermano, comenzó a cuestionarse seriamente su franja. Y es que la noticia —un jardín desleal— colmó su…
Estos cuentos están dedicados a quienes cumplan, para alguien, la función de enfermeros (aunque jamás lo sepan). Y a Charly García, por explicarlo. A…
